Por un Trabajo Digno, es un proyecto de la Comisión Ejecutiva Confederal de UGT, iniciado en el año 2006 gracias a la financiación de la Dirección General de Inclusión y Atención Humanitaria, del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones (MISSM), y desde el año 2007 también cofinanciado por el Fondo Social Europeo (FSE), en el marco de los distintos Programas Operativos (“P.O. Lucha contra la discriminación 2007-2013”, “P. O. de Inclusión Social y de la Economía Social 2014-2020” y “Programa de Inclusión Social, Garantía Infantil y Lucha contra la Pobreza 2021-2027 FSE+”). Este proyecto de sensibilización, tiene como objetivo prevenir la discriminación en el acceso y permanencia en el empleo así como promover la igualdad de trato en el ámbito laboral entre las personas nacionales de terceros países y la población autóctona. Entre sus acciones: sensibilizar a la sociedad mediante el Boletín Por un Trabajo Digno; informar a los trabajadores y trabajadoras sobre sus derechos y obligaciones en el ámbito laboral, elaborando y difundiendo material informativo específico; y realizar campañas de sensibilización contra la discriminación y los prejuicios como la campaña #TrabajoLibreDeBulos; dedicando siempre una especial atención a las mujeres trabajadoras extranjeras no comunitarias, así como a las personas de nacionalidad extracomunitaria que se encuentran en situación de riesgo de pobreza o exclusión.

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La ECRI alerta de niveles “alarmantes” de discurso de odio y de su creciente normalización en Europa

La Comisión Europea contra el Racismo y la Intolerancia (ECRI), organismo del Consejo de Europa, ha expresado su preocupación por los niveles “alarmantes” de discurso de odio detectados en Europa y por la creciente trivialización de este fenómeno.

En su informe anual, publicado el 28 de mayo de 2026, la ECRI advierte de que el discurso racista, anti-LGBTI y otras formas de odio pueden alimentar la violencia motivada por prejuicios cuando no se combaten de forma eficaz.

El discurso xenófobo aumenta en un contexto de endurecimiento de las políticas migratorias

El informe señala que el discurso xenófobo se ha vuelto más frecuente en numerosos países europeos, especialmente en el contexto de la adopción de políticas migratorias más restrictivas. Según la ECRI, el origen étnico o nacional continúa siendo uno de los principales motivos del discurso de odio, seguido de la religión, la ciudadanía, la orientación sexual y la identidad de género.

La comisión destaca además que las personas romaníes siguen siendo uno de los colectivos más afectados, a menudo presentadas como una amenaza para la seguridad o la salud pública. Asimismo, subraya la persistencia de discursos de odio antisemitas y antimusulmanes en varios países europeos, con niveles superiores a los registrados antes de octubre de 2023 y del posterior conflicto en Gaza.

Las personas migrantes, musulmanas, romaníes y LGBTI figuran entre los principales objetivos

La ECRI identifica a las personas extranjeras, musulmanas, romaníes y LGBTI como algunos de los principales objetivos del discurso de odio político basado en estereotipos negativos y desinformación. El informe advierte de que este tipo de mensajes se intensifican especialmente durante los periodos electorales.

También señala que las campañas de desinformación impulsadas desde el extranjero están generando una preocupación creciente en distintos países europeos.

En relación con la LGBTIfobia, la comisión destaca que las personas trans continúan siendo especialmente objeto de ataques y mensajes de odio.

El odio en línea continúa siendo uno de los principales desafíos

El informe identifica la difusión de contenidos de odio a través de redes sociales y plataformas de mensajería como uno de los principales retos para los Estados europeos. La utilización de perfiles anónimos y bots dificulta la identificación de responsables y la aplicación de sanciones efectivas.

La ECRI considera que la moderación de contenidos a gran escala requiere una cooperación eficaz entre autoridades públicas, empresas tecnológicas y sociedad civil. Asimismo, apunta que la inteligencia artificial puede contribuir a detectar y gestionar contenidos de odio en línea, aunque su aplicación sigue siendo limitada y debe complementarse con supervisión humana y mecanismos accesibles de denuncia.

La comisión reclama reforzar las políticas y la legislación contra el discurso de odio

Entre las principales recomendaciones, la ECRI destaca la necesidad de fortalecer los marcos legislativos y las políticas públicas destinadas a prevenir y combatir el discurso de odio. Sin embargo, advierte de que determinados colectivos, como las personas romaníes o musulmanas, continúan quedando excluidos de algunas medidas de protección debido a consideraciones políticas o electorales.

El informe también alerta de la escasa confianza que algunos grupos vulnerables depositan en las fuerzas policiales, lo que contribuye a que numerosos incidentes de odio no lleguen a denunciarse.

Crecen las amenazas contra quienes combaten el racismo y la intolerancia

La ECRI muestra igualmente su preocupación por el aumento de las amenazas dirigidas contra personas y organizaciones que trabajan contra el racismo, la xenofobia y la LGBTIfobia. El informe menciona casos que afectan a representantes políticos, integrantes de la sociedad civil y miembros del poder judicial que han sido objeto de campañas de odio e incluso de amenazas de muerte.

La comisión considera fundamental garantizar un espacio cívico seguro para quienes promueven la igualdad y los derechos humanos y protegerles frente a intentos de intimidación o represalia.

La infancia y la juventud se enfrentan a una mayor exposición al discurso de odio

Otro de los aspectos destacados del informe es el impacto creciente del discurso de odio sobre niños, niñas y jóvenes, tanto como posibles víctimas como autores de este tipo de conductas. La ECRI advierte de que los mensajes de odio y los discursos divisivos se difunden con facilidad en los entornos educativos y a través de internet.

Según el organismo, el profesorado no siempre dispone de la preparación necesaria para afrontar estas situaciones, por lo que considera esencial reforzar la educación en derechos humanos y la alfabetización mediática como herramientas para prevenir el racismo, la intolerancia y el discurso de odio entre las generaciones más jóvenes.

El Consejo de Europa apuesta por reforzar las respuestas democráticas frente al odio

La ECRI subraya que el discurso de odio no solo perjudica a las personas y comunidades afectadas, sino que también debilita la participación democrática y la cohesión social. Por ello, insta a responsables políticos, administraciones públicas y plataformas digitales a rechazar activamente estas narrativas y promover discursos inclusivos.

El informe concluye señalando que el Nuevo Pacto Democrático para Europa, impulsado por el Consejo de Europa, ofrece una oportunidad para reforzar en todo el continente las políticas y principios dirigidos a combatir el racismo, la intolerancia y el discurso de odio.

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