Un informe de la agencia europea señala que las personas trabajadoras migrantes, las mujeres y la juventud afrontan un mayor riesgo de empleo vulnerable y reclama políticas que combinen flexibilidad laboral con protección efectiva de derechos.
La calidad del empleo continúa siendo uno de los principales desafíos del mercado laboral europeo. Aunque la vulnerabilidad laboral ha disminuido en el conjunto de la Unión Europea desde 2016, determinados colectivos siguen soportando un riesgo significativamente mayor de acceder a empleos inseguros, con ingresos insuficientes o con menores derechos laborales.
Así lo recoge el informe «Employment and working conditions of the most vulnerable workers: Addressing an ongoing policy challenge», publicado por Eurofound, que analiza la evolución de la vulnerabilidad laboral en los Estados miembros entre 2009 y 2021 y examina las condiciones de trabajo de los colectivos más expuestos a la precariedad. El estudio identifica a España como uno de los países con mayor nivel de vulnerabilidad laboral de la Unión Europea y subraya la necesidad de reforzar las políticas destinadas a mejorar la calidad del empleo.
España presenta uno de los niveles más elevados de vulnerabilidad laboral de la Unión Europea
Entre todos los Estados miembros analizados, España aparece como uno de los países con mayor vulnerabilidad laboral.
Según Eurofound, en 2021 España registraba el índice más elevado de vulnerabilidad laboral entre los países para los que existían datos completos, junto con los Países Bajos. En 2019, aproximadamente tres de cada diez personas trabajadoras en España se encontraban en una situación de empleo vulnerable.
El informe explica que la situación española presenta una característica diferencial respecto a otros países europeos. Mientras que en algunos Estados la vulnerabilidad responde principalmente a salarios bajos, en España tiene un peso especialmente importante la inseguridad en el empleo, asociada a la elevada presencia de empleo temporal involuntario y de trabajo a tiempo parcial no deseado.
Además, la intensidad de esa vulnerabilidad también resulta superior a la observada en la mayoría de países europeos, lo que significa que muchas personas trabajadoras acumulan simultáneamente varias formas de precariedad.
Las personas trabajadoras migrantes se encuentran entre los colectivos más expuestos
El informe identifica a las personas migrantes como uno de los grupos con mayor probabilidad de experimentar situaciones de empleo vulnerable.
Eurofound señala que este mayor riesgo no responde a una única causa, sino a la combinación de distintos factores estructurales. Entre ellos destacan la discriminación en el acceso al empleo, las dificultades para el reconocimiento de títulos y cualificaciones obtenidas en el extranjero, determinadas limitaciones derivadas de la normativa de extranjería y la mayor concentración de personas migrantes en empleos temporales o de baja calidad.
La agencia europea recoge diversos estudios nacionales que muestran cómo las personas migrantes encuentran mayores obstáculos para acceder a puestos acordes con su formación y experiencia profesional. Incluso cuando sus cualificaciones son reconocidas oficialmente, persisten estereotipos que condicionan negativamente las oportunidades laborales.
Asimismo, el informe advierte de que determinadas regulaciones administrativas pueden aumentar la dependencia respecto al empleador, dificultar la movilidad laboral y favorecer situaciones de explotación o empleo precario, especialmente entre personas nacionales de terceros países.
Las mujeres continúan soportando un mayor riesgo de empleo vulnerable
El análisis incorpora una perspectiva de género y concluye que las mujeres presentan una mayor probabilidad de acceder a formas de empleo vulnerable que los hombres.
Eurofound relaciona esta situación con la persistencia de una distribución desigual de las responsabilidades de cuidados. Las mujeres continúan asumiendo mayoritariamente el cuidado de hijos e hijas y de otras personas dependientes, circunstancia que condiciona sus trayectorias laborales y favorece una mayor presencia en empleos a tiempo parcial, con menores oportunidades de promoción o con peores condiciones laborales.
El informe señala que esta situación se prolonga a lo largo de distintas etapas de la vida laboral y se intensifica entre las mujeres que simultanean el cuidado de menores y de familiares de mayor edad. La insuficiencia de servicios públicos de cuidados contribuye, además, a incrementar el riesgo de vulnerabilidad laboral femenina.
La acumulación de vulnerabilidades empeora las condiciones de trabajo
Uno de los principales mensajes del informe es que la vulnerabilidad no depende únicamente del tipo de contrato.
Las personas que acumulan distintas formas de vulnerabilidad presentan peores perspectivas profesionales, menor acceso a formación continua, menor autonomía para organizar su trabajo, salarios más imprevisibles y peores condiciones de conciliación entre la vida laboral y personal.
Aunque los indicadores de salud física apenas muestran diferencias relevantes respecto al resto de personas trabajadoras, Eurofound observa una mayor incidencia de ansiedad y depresión entre quienes experimentan situaciones de vulnerabilidad multidimensional.
Eurofound apuesta por reforzar la calidad del empleo y la protección de los colectivos más vulnerables
El informe concluye que la respuesta a la vulnerabilidad laboral debe combinar flexibilidad para empresas y personas trabajadoras con una protección efectiva de los derechos laborales.
Entre sus recomendaciones figuran el refuerzo de la inspección de trabajo, la mejora de los mecanismos de control del cumplimiento de la legislación laboral, el impulso de la contratación estable, la ampliación del acceso a la formación continua y la eliminación de los obstáculos que dificultan la igualdad de oportunidades de colectivos especialmente vulnerables, entre ellos las personas migrantes y las mujeres.
Asimismo, Eurofound considera imprescindible que las futuras políticas europeas sobre empleo de calidad incorporen una perspectiva interseccional que tenga en cuenta cómo la combinación de distintos factores —como el sexo, la edad, el origen migrante o la discapacidad— incrementa el riesgo de sufrir situaciones de vulnerabilidad laboral.