El sistema FARO detectó 101.025 contenidos de odio y narrativas discriminatorias en las redes sociales durante agosto de 2026, una cifra muy superior a la de meses anteriores. La llegada de miles de personas a Ceuta a finales de julio marcó buena parte de la conversación: el 72 % de los mensajes analizados se dirigió contra personas del norte de África.
El Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia (OBERAXE) ha publicado su Boletín mensual de monitorización del discurso de odio en redes sociales, elaborado a partir de contenidos localizados en Facebook, Instagram, X, TikTok y YouTube.
El cruce fronterizo ocurrido en Ceuta a finales de julio fue el episodio que generó más discurso de odio y estuvo relacionado con el 39 % de los contenidos analizados en agosto. La inseguridad ciudadana apareció en el 37 %, mientras que las políticas de atención y acogida estuvieron presentes en el 19 %.
Estos acontecimientos fueron utilizados para difundir mensajes que presentaban a las personas migrantes como una amenaza para la seguridad, la convivencia, la salud pública o los recursos económicos. También circularon imágenes e informaciones descontextualizadas para criminalizar al conjunto de la población migrante.
Además de las personas del norte de África, destinatarias del 72 % de los mensajes, los contenidos se dirigieron contra las personas inmigrantes en general, en un 22 % de los casos, y contra las personas musulmanas, en un 18 %. El boletín detectó asimismo una mayor presencia de publicaciones hostiles hacia las mujeres y hacia los niños, niñas y adolescentes no acompañados.
El OBERAXE señala que estos datos deben interpretarse con cautela, ya que FARO, la herramienta de inteligencia artificial utilizada para detectar los contenidos, todavía se encuentra en fase de optimización.
La amenaza y la deshumanización dominan las narrativas
El 43 % de los contenidos presentaba a los colectivos señalados como una amenaza, cinco puntos más que en julio, mientras que el 37 % recurría a la deshumanización o a expresiones gravemente degradantes. Un 15 % reclamaba su expulsión y un 3 % incitaba directamente a la violencia.
El lenguaje empleado fue abiertamente agresivo en el 58 % de las publicaciones. Otro 36 % utilizó la ironía o el sarcasmo para difundir prejuicios bajo una apariencia humorística, una fórmula que favorece su normalización y dificulta su detección automática.
El boletín también advierte sobre las narrativas que vinculan de manera generalizada a los hombres extranjeros con las agresiones sexuales y los presentan como una amenaza para las mujeres. Este tipo de contenido representó el 14 % de los mensajes analizados.
Las notificaciones especializadas consiguen más retiradas
Las plataformas eliminaron el 73 % de la muestra de contenidos notificados, tres puntos más que en julio. Sin embargo, solo el 10 % se retiró después de ser comunicado por una persona usuaria corriente. El 63 % fue eliminado a través de la vía de alertador fiable o trusted flagger, utilizada por entidades reconocidas para señalar contenidos potencialmente ilícitos o contrarios a las normas de las plataformas.
La respuesta varió considerablemente entre redes sociales. TikTok retiró todos los contenidos notificados y X eliminó el 93 %. Instagram alcanzó una tasa del 72 % y Facebook del 68 %, mientras que YouTube retiró únicamente el 8 % de los comentarios reportados.
Los resultados de agosto muestran cómo un acontecimiento concreto puede utilizarse para difundir mensajes que estigmatizan a toda la población migrante y alimentan narrativas de amenaza, invasión o abuso de los servicios públicos. Mejorar la detección y retirada de estos contenidos resulta fundamental para evitar la normalización del racismo y la xenofobia.