España fue el tercer país de la UE+ con mayor número de solicitudes de protección internacional durante el primer semestre de 2026, con alrededor de 55.000, solo por detrás de Francia e Italia. En el conjunto formado por los países de la Unión Europea, Noruega y Suiza se presentaron 332.000 solicitudes, un 17 % menos que en el mismo periodo de 2025.
La Agencia de Asilo de la Unión Europea (EUAA) ha publicado la revisión semestral de las últimas tendencias en materia de asilo, correspondiente al periodo comprendido entre enero y junio de 2026. Los datos muestran que las solicitudes de protección internacional continuaron descendiendo en los países de la UE+, prolongando una tendencia iniciada a finales de 2024.
Las cifras utilizadas por la Agencia son preliminares y pueden diferir de las estadísticas oficiales que posteriormente se remitan a EUROSTAT. Además, las cifras contabilizan solicitudes, no personas. Esto significa que una misma persona puede aparecer más de una vez si, después de recibir una resolución definitiva, presenta una nueva solicitud.
Las solicitudes descendieron un 17 % en los países de la UE+
Durante los seis primeros meses de 2026, los países de la UE+ recibieron alrededor de 332.000 solicitudes de protección internacional, un 17 % menos que durante el mismo periodo del año anterior. Se trata del volumen más bajo registrado en un primer semestre desde 2021.
La EUAA relaciona este descenso con el cambio en la composición de las nacionalidades solicitantes, especialmente a raíz de la transición política en Siria, y con la cooperación de la Unión Europea con los países de origen y tránsito. La intensificación de los conflictos en Oriente Medio no se ha traducido, durante este periodo, en un aumento de las solicitudes de asilo en Europa.
Las personas de nacionalidad afgana constituyeron el principal grupo solicitante, con alrededor de 39.000 peticiones, un 7 % menos que en el primer semestre de 2025. A continuación, se situaron las personas venezolanas, con unas 33.000 solicitudes y un descenso cercano a un tercio, y las procedentes de Bangladesh, con 20.000, un 13 % más que en el mismo periodo del año anterior.
También se registraron importantes diferencias entre nacionalidades. Las solicitudes de personas sirias descendieron un 57 %, hasta situarse en unas 11.000, mientras que las de personas colombianas disminuyeron un 54 %. En cambio, las solicitudes de nacionales de Sudán casi se duplicaron y alcanzaron aproximadamente las 11.000.
Las nuevas solicitudes presentadas por personas que ya habían solicitado protección anteriormente representaron el 16 % del total y alcanzaron las 54.000, el porcentaje más elevado de los últimos años. Por su parte, las solicitudes presentadas por primera vez descendieron un 21 %, desde aproximadamente 350.000 hasta 276.000.
España fue el principal destino de las solicitudes venezolanas y malienses
Francia recibió el mayor número de solicitudes durante el primer semestre de 2026, con alrededor de 69.000, seguida de Italia, con 66.000. España ocupó la tercera posición, con unas 55.000 solicitudes, una cifra muy similar a la registrada por Alemania. Estos cuatro países concentraron cerca de tres cuartas partes de todas las solicitudes presentadas en la UE+.
En relación con su población, España registró 1.104 solicitudes por cada millón de habitantes, por encima del promedio de la UE+, situado en 710. Grecia presentó la mayor proporción, con 2.254 solicitudes por millón de habitantes, seguida de Chipre, con 1.732.
Los datos muestran una estrecha relación entre determinadas nacionalidades y sus principales países de destino. España recibió el 93 % de todas las solicitudes de protección internacional presentadas por personas venezolanas en la UE+, el 82 % de las correspondientes a personas de nacionalidad maliense y el 60 % de las solicitudes formuladas por personas colombianas.
Al ampliar el análisis a los doce meses comprendidos entre julio de 2025 y junio de 2026, las personas venezolanas continuaron siendo, con diferencia, el principal grupo solicitante en España, con alrededor de 71.000 solicitudes, pese a un descenso del 9 % respecto a los doce meses anteriores.
En ese mismo periodo, las solicitudes de personas malienses aumentaron un 42 % y se situaron en torno a las 17.000. Por el contrario, las de personas colombianas descendieron un 65 %, desde aproximadamente 26.000 hasta 9.100. También disminuyeron de forma acusada las solicitudes de personas peruanas, un 68 %, y senegalesas, un 75 %.
Estas cifras ponen de manifiesto que la reducción general de las solicitudes no responde a una evolución uniforme, sino a tendencias muy diferentes en función de la nacionalidad y del país de destino.
Menos de una tercera parte de las resoluciones concedió protección
En el conjunto de la UE+, la tasa de reconocimiento en primera instancia se situó en el 31 % durante el primer semestre de 2026. Esto significa que menos de una tercera parte de las resoluciones adoptadas concedió alguna forma de protección internacional, ya fuera el estatuto de persona refugiada o la protección subsidiaria.
A finales de junio permanecían pendientes de resolución alrededor de 770.000 expedientes en primera instancia, un 8 % menos que un año antes. Si se suman todas las fases administrativas y judiciales, la EUAA estima que existían aproximadamente 1,18 millones de casos pendientes.
El descenso se concentró principalmente en los expedientes más recientes. Los casos que llevaban más de seis meses pendientes se mantuvieron prácticamente estables y representaban ya el 73 % del total, frente al 68 % registrado un año antes. Las solicitudes de personas venezolanas conformaban el grupo más numeroso entre los expedientes pendientes en primera instancia en la UE+, con alrededor de 129.000 casos.
La Agencia señala que estos datos reflejan la situación del sistema europeo de asilo en el momento de la entrada en aplicación, el 12 de junio de 2026, del Pacto Europeo sobre Migración y Asilo. El nuevo marco introduce, entre otras medidas, procedimientos obligatorios en frontera y procedimientos acelerados para determinados supuestos.
La evolución de las solicitudes y el elevado volumen de expedientes pendientes muestran la necesidad de garantizar procedimientos de protección internacional ágiles, individualizados y respetuosos con los derechos de las personas solicitantes de asilo.