Por un Trabajo Digno, es un proyecto de la Comisión Ejecutiva Confederal de UGT, iniciado en el año 2006 gracias a la financiación de la Dirección General de Inclusión y Atención Humanitaria, del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones (MISSM), y desde el año 2007 también cofinanciado por el Fondo Social Europeo (FSE), en el marco de los distintos Programas Operativos (“P.O. Lucha contra la discriminación 2007-2013”, “P. O. de Inclusión Social y de la Economía Social 2014-2020” y “Programa de Inclusión Social, Garantía Infantil y Lucha contra la Pobreza 2021-2027 FSE+”). Este proyecto de sensibilización, tiene como objetivo prevenir la discriminación en el acceso y permanencia en el empleo así como promover la igualdad de trato en el ámbito laboral entre las personas nacionales de terceros países y la población autóctona. Entre sus acciones: sensibilizar a la sociedad mediante el Boletín Por un Trabajo Digno; informar a los trabajadores y trabajadoras sobre sus derechos y obligaciones en el ámbito laboral, elaborando y difundiendo material informativo específico; y realizar campañas de sensibilización contra la discriminación y los prejuicios como la campaña #TrabajoLibreDeBulos; dedicando siempre una especial atención a las mujeres trabajadoras extranjeras no comunitarias, así como a las personas de nacionalidad extracomunitaria que se encuentran en situación de riesgo de pobreza o exclusión.

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La UNODC alerta de la trata de niños y niñas para su explotación por grupos armados en zonas de conflicto

La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) ha advertido sobre la utilización de la trata de seres humanos como mecanismo para reclutar y explotar a niños, niñas y adolescentes en conflictos armados.

En un análisis publicado con motivo del debate internacional sobre esta problemática, la organización subraya que miles de menores son captados por grupos armados mediante engaño, coerción o fuerza y posteriormente utilizados para actividades militares, logísticas, sexuales o criminales.

La trata y el reclutamiento infantil están estrechamente relacionados

La UNODC señala que el reclutamiento de menores por grupos armados puede constituir una forma de trata de personas cuando existe captación, traslado, acogida o control con fines de explotación. La organización recuerda que muchos niños y niñas son utilizados no solo como combatientes, sino también como mensajeros, vigilantes, cocineros, porteadores o para realizar tareas de apoyo a las estructuras armadas.

El organismo advierte además de que estas situaciones suelen producirse en contextos marcados por la violencia, la debilidad institucional, la pobreza y el desplazamiento forzado, factores que aumentan la vulnerabilidad de la infancia frente a la explotación.

Los conflictos incrementan el riesgo de explotación infantil

Según la UNODC, las guerras y las crisis humanitarias generan condiciones que facilitan la actuación de grupos armados y redes criminales. La separación familiar, la pérdida de medios de vida, el cierre de escuelas y los desplazamientos masivos dejan a muchos menores sin mecanismos efectivos de protección.

La organización destaca que los niños y niñas desplazados, refugiados o que viven en territorios bajo control de grupos armados presentan riesgos especialmente elevados de ser captados para actividades relacionadas con los conflictos.

Las niñas y los niños sufren formas diferentes de explotación

El análisis de Naciones Unidas pone de relieve que los riesgos asociados a la trata en contextos de conflicto tienen una dimensión de género claramente diferenciada. Las niñas son más vulnerables a la explotación sexual, los matrimonios forzados y otras formas de violencia basada en género, mientras que los niños son reclutados con mayor frecuencia para participar directamente en actividades armadas o de apoyo logístico.

No obstante, la UNODC advierte de que tanto niñas como niños pueden sufrir múltiples formas de explotación simultáneamente y experimentar graves secuelas físicas, psicológicas y sociales a largo plazo.

La captación se produce cada vez más mediante engaño y manipulación

La organización señala que el reclutamiento infantil no siempre se realiza mediante secuestros o violencia directa. En numerosos contextos, los grupos armados recurren a promesas de protección, ingresos económicos, alimentos o sensación de pertenencia para atraer a menores que viven en situaciones de vulnerabilidad.

La UNODC advierte además de que las redes sociales y los entornos digitales están adquiriendo una importancia creciente como herramientas de captación, especialmente entre adolescentes.

Las consecuencias para la infancia persisten mucho después de los conflictos

El documento destaca que los niños y niñas afectados por estas prácticas suelen enfrentarse a graves consecuencias incluso después de abandonar los grupos armados. Entre ellas figuran traumas psicológicos, interrupción de la educación, estigmatización social y dificultades para la reintegración comunitaria.

La situación resulta especialmente compleja para quienes han sido víctimas de violencia sexual o han participado de forma forzada en actos violentos durante el conflicto.

La UNODC reclama una respuesta centrada en la protección de la infancia

La organización subraya la necesidad de reforzar la identificación temprana de víctimas, mejorar los mecanismos de protección infantil y garantizar servicios especializados de atención, recuperación y reintegración. Asimismo, insiste en la importancia de abordar las causas estructurales que favorecen la captación de menores, como la pobreza, la exclusión social, la falta de acceso a la educación y la inseguridad.

La UNODC considera que combatir la trata de niños y niñas en contextos de conflicto exige una respuesta coordinada entre gobiernos, organizaciones internacionales y sociedad civil, con especial atención a los derechos de la infancia y a las necesidades específicas de niñas y niños afectados por la violencia armada.

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