El número de personas con nacionalidad española que residen en el extranjero alcanzó las 3.202.002 a 1 de enero de 2026, según la estadística del Padrón de Españoles Residentes en el Extranjero (PERE) publicada por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Esta cifra supone un incremento del 5,1% durante el año 2025, consolidando la tendencia creciente de la última década.
Crecimiento sostenido del colectivo en el exterior
El aumento registrado en 2025 continúa la evolución al alza del número de personas españolas residentes en el extranjero, que ya había superado los tres millones en años anteriores.
Este crecimiento refleja tanto nuevos procesos migratorios como la incorporación al padrón de personas nacidas fuera de España con nacionalidad española.
Predominio de personas nacidas fuera de España
Uno de los datos más relevantes del informe es que el 73,1% de las personas españolas residentes en el extranjero han nacido fuera de España, lo que confirma el peso creciente de la población con nacionalidad española de origen exterior.
Este fenómeno está vinculado, en gran medida, a procesos de adquisición de nacionalidad y a la consolidación de comunidades españolas en el exterior.
Principales países de residencia
El informe señala que los países con mayor número de personas con nacionalidad española siguen siendo:
- Argentina
- Francia
- Estados Unidos
Estos destinos concentran una parte significativa de la población española en el extranjero, especialmente en el continente americano.
Distribución por sexo y estructura demográfica
La población española residente en el extranjero presenta una distribución equilibrada entre hombres y mujeres, lo que refleja una composición demográfica sin grandes diferencias por sexo.
Desde una perspectiva de género, este equilibrio pone de relieve que los procesos migratorios y de adquisición de nacionalidad afectan de manera similar a hombres y mujeres, aunque sus trayectorias laborales y sociales pueden diferir.
Un fenómeno estructural en la demografía española
La evolución del PERE confirma que la presencia de población española en el exterior se ha convertido en un fenómeno estructural debido a su crecimiento continuado en el que la movilidad internacional y los vínculos transnacionales tienen un papel cada vez más relevante.