El informe del SEPE sobre movilidad geográfica en 2025 muestra un aumento de los desplazamientos laborales, con especial protagonismo de las personas trabajadoras extranjeras
El Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) ha publicado el informe Movilidad geográfica de la contratación en España en 2025, que analiza los desplazamientos laborales entre provincias y comunidades autónomas.
El estudio muestra un incremento de la movilidad geográfica en la contratación, con un crecimiento superior al de los contratos sin desplazamiento, y pone de relieve el papel destacado de las personas trabajadoras extranjeras en estos movimientos laborales.
Las personas extranjeras presentan una mayor movilidad y crecimiento en la contratación
El informe evidencia que la movilidad laboral está especialmente vinculada a la población extranjera:
- Los contratos a personas extranjeras con movilidad aumentaron más de un 9 %, frente al crecimiento cercano al 2 % en la población española.
- Las personas extranjeras presentan tasas de movilidad superiores a la media nacional en más de 5 puntos.
- Superan en casi 8 puntos la movilidad de la población española.
Además, el informe identifica a las personas extranjeras como uno de los perfiles con mayor presencia en los desplazamientos laborales, junto a hombres y jóvenes.
Alta concentración en sectores con mayor movilidad y condiciones más inestables
La movilidad geográfica se concentra en sectores con alta demanda de mano de obra y fuerte componente estacional, donde la presencia de personas extranjeras es especialmente relevante:
- Agricultura, con las tasas de movilidad más elevadas (31,76 % interprovincial).
- Construcción, con tasas también elevadas (19,57 %).
- Servicios, especialmente hostelería, con gran volumen de desplazamientos.
En el sector agrario, la participación de personas extranjeras es especialmente significativa:
- Representan el 78 % de los contratos con movilidad interprovincial y el 85 % en la interautonómica.
Estos datos reflejan la fuerte dependencia de determinados sectores de la mano de obra extranjera para cubrir necesidades laborales vinculadas a la temporalidad y la movilidad territorial.
Mayor presencia en ocupaciones elementales y de baja cualificación
La movilidad laboral se concentra en ocupaciones con menor cualificación:
- Más del 50 % de los desplazamientos se producen en ocupaciones elementales y en el sector servicios.
- En estas ocupaciones, la presencia de personas extranjeras es especialmente elevada.
En particular, las ocupaciones elementales constituyen uno de los principales espacios de inserción laboral para trabajadores extranjeros con movilidad.
Menor movilidad de las mujeres y concentración en sectores feminizados
El análisis por sexo muestra que las mujeres presentan menores niveles de movilidad geográfica:
- Sus tasas se sitúan por debajo de la media nacional y su crecimiento en 2025 (+2,58 %) es inferior al de los hombres.
Al mismo tiempo, la población extranjera presenta mayores niveles de movilidad, lo que refleja una dinámica diferenciada en el mercado laboral.
En este contexto, la movilidad de las mujeres —incluidas muchas trabajadoras extranjeras— se concentra principalmente en sectores feminizados como:
- trabajo doméstico y cuidados
- actividades sanitarias y servicios sociales
Asimismo, uno de los principales grupos con movilidad, el de servicios de restauración, personales y de cuidado, concentra una elevada presencia femenina y de personas extranjeras.
Un fenómeno vinculado a desigualdades del mercado laboral
El informe señala que la movilidad geográfica responde a factores como:
- la disponibilidad de empleo,
- la estacionalidad,
- y las características de los sectores productivos.
En este contexto, la mayor movilidad de las personas extranjeras se vincula a su concentración en sectores y ocupaciones con mayores necesidades de desplazamiento y menor estabilidad.
Un mercado laboral que depende de la movilidad de la mano de obra extranjera
En conjunto, los datos reflejan que la movilidad geográfica en España, en 2025, no solo crece sino que lo hace apoyándose en gran medida en la participación de personas trabajadoras extranjeras, especialmente en sectores clave como la agricultura, la hostelería o la construcción.
Esta realidad pone de manifiesto la necesidad de analizar la movilidad laboral incorporando la perspectiva de las condiciones de trabajo y la posición que ocupan las personas extranjeras en el mercado laboral.