Por un Trabajo Digno, es un proyecto de la Comisión Ejecutiva Confederal de UGT, iniciado en el año 2006 gracias a la financiación de la Dirección General de Inclusión y Atención Humanitaria, del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones (MISSM), y desde el año 2007 también cofinanciado por el Fondo Social Europeo (FSE), en el marco de los distintos Programas Operativos (“P.O. Lucha contra la discriminación 2007-2013”, “P. O. de Inclusión Social y de la Economía Social 2014-2020” y “Programa de Inclusión Social, Garantía Infantil y Lucha contra la Pobreza 2021-2027 FSE+”). Este proyecto de sensibilización, tiene como objetivo prevenir la discriminación en el acceso y permanencia en el empleo así como promover la igualdad de trato en el ámbito laboral entre las personas nacionales de terceros países y la población autóctona. Entre sus acciones: sensibilizar a la sociedad mediante el Boletín Por un Trabajo Digno; informar a los trabajadores y trabajadoras sobre sus derechos y obligaciones en el ámbito laboral, elaborando y difundiendo material informativo específico; y realizar campañas de sensibilización contra la discriminación y los prejuicios como la campaña #TrabajoLibreDeBulos; dedicando siempre una especial atención a las mujeres trabajadoras extranjeras no comunitarias, así como a las personas de nacionalidad extracomunitaria que se encuentran en situación de riesgo de pobreza o exclusión.

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La desigualdad de la riqueza se consolida en Europa: el 5 % más rico concentra casi la mitad del patrimonio

Eurofound alerta de la persistencia de las brechas socioeconómicas en la UE

El nuevo informe de la Fundación Europea para la Mejora de las Condiciones de Vida y de Trabajo (Eurofound) muestra que la desigualdad de la riqueza en la Unión Europea se ha mantenido estable entre 2010 y 2021, pero en niveles muy elevados. El estudio, basado en la encuesta del Banco Central Europeo sobre finanzas y consumo de los hogares, revela que el 5 % más rico de la población europea controla una proporción desmesurada del patrimonio, mientras que el 20 % con menos recursos tiene riqueza nula o negativa.

Desigualdad entre países y concentración en el norte y el oeste de Europa

Las diferencias son marcadas entre Estados miembros: Alemania, Irlanda y España se encuentran entre los países con mayor desigualdad patrimonial, mientras que Eslovaquia, Chequia, Malta y Grecia registran los niveles más bajos. En Alemania, el 5 % más rico posee el 41 % de la riqueza total, frente al 25 % en Eslovaquia. Además, el 4 % de las personas en la UE tiene patrimonio negativo, un fenómeno más común en el norte y el oeste del continente.

Vivienda: el principal activo y un factor de desigualdad

La riqueza inmobiliaria constituye la mayor parte del patrimonio familiar en Europa y es más equitativa que otros tipos de activos. Los países con altas tasas de propiedad de vivienda, como Chequia y Eslovaquia, presentan menor desigualdad global que aquellos con predominio del alquiler, como Alemania o los Países Bajos.
Sin embargo, los costes de la vivienda suponen entre el 15 % y el 35 % del ingreso bruto familiar, y las personas inquilinas —de menores ingresos— soportan una carga mucho mayor. En algunos países, los pagos hipotecarios o los alquileres superan el 30 % del ingreso, especialmente entre los hogares con menos recursos.

Brechas sociales y generacionales

El informe evidencia brechas de género y edad: los hombres poseen más riqueza, especialmente en activos de mayor rentabilidad, mientras que las mujeres concentran sus ahorros en productos más seguros pero menos rentables.
La riqueza alcanza su punto máximo entre los 55 y 64 años, y los jóvenes afrontan mayores dificultades para acceder a la vivienda. Cada vez más jóvenes permanecen en el hogar familiar debido al alto coste de la vivienda en relación con los ingresos.
Además, las familias migrantes no comunitarias se sitúan mayoritariamente en la mitad inferior de la distribución de riqueza: en Chipre, Austria, Grecia, Finlandia e Italia, más del 80 % de las personas nacidas fuera de la UE están en el 50 % inferior.

El papel del ahorro y la educación

El estudio muestra que las tasas de ahorro aumentan con los ingresos y que las motivaciones principales son la previsión ante imprevistos y la jubilación. No obstante, los hogares con menos recursos que lograron aumentar su ahorro entre 2017 y 2021 —como en Chipre o Eslovaquia— siguen muy por debajo de los niveles de los más ricos.
La educación superior se asocia a mayor riqueza y movilidad ascendente: las personas con más estudios tienen menos riesgo de caer en la clase baja y más posibilidades de ascender.

Políticas recomendadas por Eurofound

Eurofound propone varias líneas de actuación:

  • Crear una declaración obligatoria de riqueza a nivel de la UE para mejorar la transparencia y el diseño de políticas sociales.
  • Impulsar la educación financiera, especialmente entre mujeres, jóvenes y personas con bajo patrimonio.
  • Estudiar formas progresivas de fiscalidad sobre la riqueza, coordinadas a nivel europeo.
  • Reforzar la vivienda asequible y social, con apoyo específico a inquilinos y familias monoparentales.
  • Promover subvenciones a la rehabilitación energética dirigidas a hogares con bajos ingresos.
  • Reducir la brecha de género mediante políticas de cuidados y pensiones más equitativas.
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